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La comunicación no violenta fue desarrollada por Marshall B. Rosenberg, Doctor en psicología clínica, educador, y reconocido mediador en conflictos internacionales,  y  por el Centro para la Comunicación No Violenta.

QUÉ ES LA COMUNICACIÓN NO VIOLENTA ?

La comunicación no violenta enfoca nuestra atención en el enriquecimiento de la vida como nuestra motivación de comunicarnos, en lugar de vivir bajo el temor, la culpa, la censura, o la vergüenza. Enfatiza el asumir la responsabilidad personal por nuestras opciones, y mejorar la calidad de nuestras relaciones como nuestra finalidad.

Partiendo de la hipótesis: “La violencia es la expresión trágica de necesidades insatisfechas” Marshall B. Rosenberg desarrolló un modelo que nos ayuda a conectarnos con nuestras emociones y necesidades, estar atentos a cómo surge la violencia en nosotros, y descubrir cómo conectarse desde el corazón con uno mismo y con los demás.

Está comunicación esta basada en las siguientes premisas: 

1- Todos estamos simplemente tratando de satisfacer nuestras necesidades internas o espirituales.

2-  Nos va mejor si sabemos cómo satisfacer esas necesidades mediante la cooperación en lugar de la competencia.

3-Las personas disfrutan de manera natural contribuyendo al bienestar de los demás cuando pueden hacerlo voluntariamente.

Es una forma de comunicarnos que permite que aflore nuestra compasión natural humana, basada en la expresión sincera y la escucha empática de los sentimientos y las necesidades, ayudándonos a reconocer y satisfacer nuestras necesidades junto con las del otro, de una forma auténtica y profunda. Nos permite resolver situaciones difíciles desde la cooperación y el respeto en vez de utilizar la agresión y los juicios de valor sobre el otro.

La comunicación no violenta nos brinda orientaciones que nos permiten reestructurar nuestra forma de expresarnos, y de escuchar a los demás en vez de obedecer a reacciones habituales y automáticas. Nuestras palabras pueden convertirse en respuestas conscientes con una base firme en lo que percibimos, sentimos y deseamos.

La comunicación no violenta establece una actitud y un conjunto de conceptos y herramientas diseñadas para ayudar a las personas a establecer un cierto tipo de relación compasiva con ellas mismas y con los demás.
Para practicar este proceso de comunicarnos con el objetivo de resolver un conflicto, abandonamos completamente la finalidad de obtener que las personas hagan lo que uno desea. Más vale, nos concentramos en crear las condiciones donde las necesidades de cada uno sean satisfechas.

La práctica de la Comunicación No Violenta que promueve la resolución de conflictos involucra:

a) Expresar nuestras propias necesidades,

b) Sentir las necesidades de los demás teniendo en cuenta la manera trágica (críticas, juicios, interpretaciones, acusaciones) en que ellos las están expresando,

c) Revisar si las necesidades son recibidas cuidadosamente,

d) Proveer la empatía que las personas necesitan a fin de escuchar las necesidades de los demás, y traducir las propuestas de soluciones o estrategias a un lenguaje activo positivo.

 La CNV se enseña y se aplica hoy en más de treinta países y cuenta con cerca de 140 entrenadores certificados.


Para mayor información, vea www.cnvc.org (en inglés)